el vídeo de boda

Si habéis llegado hasta aquí es por que estáis buscando un videógrafo de bodas. Y me siento muy honrado de que estéis dispuestos a que forme parte de vuestro día.

Se que el día de vuestra boda es muy importante y por eso cuido todo al detalle, siempre atento para captar esos momentos espontáneos que a todos nos gusta recordar, sin dejar ni uno solo de los momentos clave. Os acompaño durante vuestro gran día, reflejándolo todo.

Me gusta pensar que no hago simplemente un vídeo de boda: hago algo que recordaréis toda la vida. Al fin y al cabo los nervios, las prisas, la alegría y la fiesta pasan, pero el vídeo de boda queda ahí, como recuerdo de todo ello, para que vibréis, tan intensamente como ese día, con cada reproducción.

las cosas técnicas

No os voy a aburrir con un montón de aspectos ténicos. Vuestro vídeo de boda lo grabaré en alta definición para que vuestro reportaje tenga un aspecto cinematográfico único. Será simple, sencillo y a la vez os emocionará

Tendrá una cuidada y sencilla edición para conseguir que todo sea más dinámico, visual y atractivo. Y aunque el interior es importante, no menos lo es el exterior. Os entregaré vuestro vídeo de boda en un bonito USB personalizado de madera.

Si tuviese que  definir mi estilo sería sencillo.  Creo que debe primar  más la calidad que la cantidad. Un video de boda no tiene por qué durar dos horas. Ni eso le va a hacer ser mejor. Todo lo contrario.

Media hora es tiempo más que suficiente para contar una historia. Vuestra historia. Con los mejores momentos del día, todos los detalles, sin perder lo esencial. Con dos montajes diferentes para poder revivir lo ocurrido el día de vuestra boda.

estilo